Esta hermosísima flor debe su nombre a que su forma recuerda el gorro puntiagudo de un monje de la orden de los capuchinos. En esa larga espuela almacena el néctar que los insectos habrán de recoger metiéndose dentro.
Por su parte, el naturalista Carlos Linneo le puso el nombre científico de "Tropaeolum", ya que al trepar su planta sobre los soportes ofrece el aspecto de un trofeo de guerra decorado con cascos y escudos de vistosos colores rojos, naranjas y amarillos.
¡Sabiendo todo esto y teniéndola delante, dan ganas de estudiar a fondo la Botánica!











